Carta de la Luna Llena

por Jun 30, 2026Carta

Crisis, adversidad y Yoga
 
¡Paz, Amor y Bien para ti, hermano de las estrellas!
 
La crisis que nos rodea es una maestra en nuestras vidas. Nos enseña a funcionar en armonía con el resto, nos induce a contar con los demás, nos conduce a respetar lo que existe fuera de nuestra piel. La falta de respeto es una de las causas de las crisis globales en este planeta.
 
Te comento lo que para mí es falta de respeto global:
 
· Construir o vender armas y crear guerras.
· Contaminar los campos de pesticidas, herbicidas…, etc.
· Apropiarse o utilizar el dinero de otros con intereses desmedidos, obteniendo pingües y exageradas ganancias. Ejemplo: bancos y entidades financieras.
· Polucionar tu cuerpo con múltiples drogas, carnes, alcohol, tabaco, etc.
· Criticar, ignominiar, descalificar o desprestigiar a otros, aunque tengas razón.
· No plantar un árbol en toda tu vida o cortar un árbol y no plantar tres.
· Las cárceles destructivas y la pena de muerte.
· El engaño consciente.
· No trabajar en lo que te corresponde.
· No ponerte en el lugar del otro.
· Ser político vendiendo tu verdad como si fuera la única y la auténtica.
· Crear empresas “basura” depredadoras o trabajar en ellas.
· No saludar afectuosamente a tu enemigo
· Crear músicas estridentes, o escucharlas, que deterioran el campo magnético vibracional de los seres humanos.
· Crear y ver películas que estimulan los bajos instintos del ser, como el morbo, la violencia y el robo.
· Ser dramático impidiendo que el humor florezca.
 
Añade tú otras faltas de respeto que no estén escritas.
 
Todo el universo está diseñado para que aprendamos a amar y, es más, no nos podemos escapar.
La Humanidad mantenemos una idiosincrasia, una manera de enfocar la vida y de relacionarnos con el medio, depredadora; pero como la Naturaleza es nuestra propia naturaleza, con nuestro organismo actuamos igual y, lo grave del caso, es que en su mayoría es conscientemente.
Deberíamos agradecer al ángel de la crisis, porque por lo visto es lo único
           que nos moviliza a cuestionarnos,
           que nos induce a reducir el derroche y el consumo,
           que nos propone el solidarizarnos,
           que nos anima a actualizar nuestro poder personal,
           que nos despierta la creatividad,
           que nos motiva a permanecer alerta y salir del aborregamiento autocomplaciente,
           que nos ayuda a meditar en el interrogante
          “¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿A dónde voy? ¿Qué sentido tiene mi vida?”
 
Parece ser que es lo único que nos impulsa a vivenciar la frugalidad y la sencillez, pero lo más importante es que es una de las pocas cosas que nos aporta brillo en los ojos y compasión en la mirada.
Yo te animo a que celebres la crisis, que la conviertas en una fiesta, que le des la vuelta al mensaje de miedo que nos transmiten los medios de comunicación. Te animo a que pienses que es una bendición que nos regala el Cielo y después, que te olvides de ella, porque la vida es abundancia de dones en todos los sentidos.
 
¿Qué tendrá que ver esto con el Yoga?
Mucho, para los que practican dicha disciplina y la hacen su filosofía de vida.
Nada, para los que la picotean o simplemente saben mucho pero experimentan poco.
Tiene que ver con el Yoga, porque la crisis es una adversidad, igual que lo es un ásana; es una “situación” límite, igual que lo es un karana; es un estado complicado, igual que lo es un shatkarma, cuando te limpias el intestino o el estómago o purificas tus conductos nasales.
 
La adversidad te descubre el poder que llevas dentro.
La complicación afina tu intuición.
El problema te agudiza la mente.
El conflicto contribuye a que ames la paz y trabajes por ella.
El obstáculo te desarrolla el músculo de la paciencia para que aprendas a saltarlo.
El impedimento te ayuda a buscar otros caminos para acceder a la cumbre de ti mismo.
La barrera te permite ver la cara oculta del otro lado, comprobar si dispones de medios para derribarla y averiguar si la verdad está de tu parte.
 
Y todos ellos te ayudan a que, sin apenas percatarte, hayas ganado una amiga íntima, la Humildad, que es la llave secreta para abrir la puerta del Cielo en la Tierra.
El Yoga Esenio te da frescura porque constantemente se está actualizando. No hay dogmas porque tú decides las leyes que quieres seguir. No hay críticas hacia nadie porque el respeto es un don de Dios. No rechaza a ningún maestro, ni desprecia ningún camino, porque el objetivo de todos ellos es el amor.
 
Soma