Carta de la Luna Llena

por Jun 30, 2026Carta

Los sutras del Yoga Esenio
 ¡Sea la Paz en tu espíritu y la mansa quietud en tu corazón!
¿El cambio climático? ¿La crisis económica? ¿La pérdida de valores? ¿Las crisis políticas? Pero ¿han dejado de existir en algún momento? ¿Qué ocurre, que ahora hemos comenzado a darnos cuenta y antes no?
 
Quizás; pero la vida, el planeta, los políticos, la economía o, mejor dicho, su ausencia (porque economía, etimológicamente significa “gestión del hogar”), nos están ofreciendo una oportunidad de oro para hurgar en el baúl de los recuerdos de nuestro propio corazón y sumergirnos en esa palabra llamada “espíritu”, que, por desconocimiento, posee connotaciones de aburrimiento o de palabra tabú, porque no conviene, puedes quedar mal o te pueden tildar de “colgao”.
 
La pobreza espiritual de Occidente es abrumadora. La aspiración de crecimiento y autoinvestigación espiritual es casi nula. Paradójicamente, en época de guerra hay más fraternidad y, en época de crisis existencial, el planteamiento espiritual aparece. Ante esto me acuerdo siempre de un principio de los maestros esenios:
 
“La ley de la vida nos hace pagar con dolor
lo que no supimos aprender con amor”
 
Ten claro que, si hay abundancia de sufrimiento en algún sentido, hay carencia de amor en otro.
Si el amor brilla, la crisis no atornilla.
 
Síntomas del estado de “crisis”:
 
· Las creencias, patrones y comportamientos caducos quieren liberarse y tú no les dejas. Se le llama el síntoma de ”olla a presión en fase de explosión”.
· Te buscas, pero no te encuentras; sientes que estás fuera de lugar o muy lejos de tu hogar.
· Te duelen partes de tu cuerpo que no sabías que tenías, porque nunca te habían dolido.
· En los estados de sueño entras en espacios sublimes que no puedes aguantar durante mucho tiempo y, por eso, te despiertas habitualmente entre las tres y las cinco de la mañana, hora oficial. No obstante, vives períodos cortos de tiempo de sueño muy profundo. Surgen sueños casi reales, salvajes y muy agresivos a veces. Las vidas de depravación hay que liberarlas y ésta es una fórmula.
· Vives el sentimiento de pérdida de tiempo; dependiendo de tu sensibilidad, ves y escuchas cosas un poco extrañas y no te reconoces a ti mismo.
· La nueva conciencia o el nuevo mundo requieren una premisa y es vivir el presente. Como estás en la transición del viejo al nuevo mundo, se te olvidan las cosas y sientes la pérdida de memoria.
· Experimentas la hipersensibilidad al ruido, a las comidas, a la tv y a determinados estímulos que cada vez soportas menos.
· Pueden aparecer desequilibrios hormonales. No te apures por los ingredientes, la nueva dieta es fantástica.
· El cambio de dimensión te hace perder el apetito y el deseo por la comida.
· Desaparecen los amigos, algunos hábitos, actividades, hay cambios laborales, etc. Todo ello no coordina con tu nueva vibración. Hay cosas que ya no puedes hacer.
· Experimentas el “tío-vivo” emocional y lloras a menudo. Crees a veces que te estás volviendo loco. Te pasan cosas que no entiendes. A veces vives estados de depresión, ansiedad y pánico.
· Tienes sudores y palpitaciones por la noche.
· Experimentas cambios repentinos de planes. Tu alma se está ajustando al nuevo hogar, a la nueva dirección y a la nueva vibración.
Pero cuidado, no pienses en los síntomas, no te preocupes por ellos, porque entonces los agudizas aún más y la “crisis” aumenta. Presta atención también para no justificar tus enfermedades o “movidas” personales como síntomas del cambio planetario, vibracional o dimensional.
 
Sutras del Yoga Esenio 4
Consejos místicos para los nuevos tiempos
 
1. La consigna es: confía, espera y aguanta.
 
2. Descansa, sosiégate, relájate, cálmate, serénate.
 
3. Sé creativo todo lo que puedas y lo que no puedas, también.
 
4. La vida no te presentará nada que no puedas asumir. El miedo y la reticencia sólo crean desagrado.
 
5. Dirige lo que piensas. Pensar bien y elevado es la clave de toda creación y transformación.
 
6. Tu alma debe guiar tu vida. Los mensajes que necesites aparecerán por el medio más insospechado.
 
7. Abandona el control excesivo, te pasas casi siempre.
 
8. Medita, lleva una vida sana y déjate guiar por el médico de turno.
 
9. Montaña, montaña, montaña, ríos, acantilados; conecta con la naturaleza, todavía existen el sol, las flores y el cielo azul. Aliméntate de sol todos los días que puedas, es el mejor “tofu a la plancha”.
 
10. Mueve tu cuerpo, haz ejercicio, no te dejes vencer por la desidia o el cansancio. Todo lo que no se mueve, se deteriora y lo que se mueve, crea consciencia.
 
11. Simplifica tu vida, sé sencillo y simplón, frugal y juguetón.
 
12. Vive tu pasión y encontrarás tu misión.
 
13. Juega con niños, son los nuevos maestros.
 
14. Bebe grandes cantidades de agua y báñate en ella en pantanos, ríos y mares.
 
15.
Escucha a tus amigos, escucha a la gente, escucha a la naturaleza.
Escuchar te impulsa a discernir.
Discernir te anima a practicar.
Practicar te ayudará a aceptar.
Aceptar te permitirá comprender.
Comprender te prepara para amar.
Amar te hará entrar en silencio.
Y el Silencio te abrirá una nueva dimensión de la escucha.
Su profundidad y eficacia serán mayores.
Con lo que entrarás en una nueva y más elevada espiral evolutiva.
Escuchar es la clave del comienzo.
Discernir es el secreto del camino.
Practicar es la fórmula mágica del sendero justo.
Aceptar es la respuesta al conflicto.
Comprender es la solución para resistir ante él y extraer sus enseñanzas.
Amar es lo imprescindible para brillar.
Silenciar es la vía rápida para alcanzar el éxito.
 
16. Si tú contribuyes a sentirte bien, el Universo te ayudará a sentirte mejor.
 
17. Camina por el bosque, haz Yoga en la montaña, lee un libro edificante, contempla una bella y entrañable película, enamórate de algo o de alguien, haz un favor a alguien por el favor de hacerlo, cultiva flores o construye un huerto.
 
18. Y, sobre todo, ama todo lo que se te presente por delante, sin cesar y a cada instante.
 
Dios no nos deja que nos paralicemos. El proceso existencial está diseñado para avanzar, progresar y evolucionar. Para este planeta ya ha llegado el tiempo esperado. Según datos de múltiples científicos, con título y sin él; según datos de místicos, profetas y maestros; según datos de biólogos y ecologistas; y según datos de mi propio corazón:
 
· Se están moviendo los volcanes y el agua de la Tierra.
· Se está agitando el clima, como fácilmente lo puedes evidenciar.
· Se está convulsionando la Tierra.
· Muchas especies de animales se están yendo, desaparecen millones de ellos.
· Muchas especies de plantas y bosques se están secando.
· Muchos ecosistemas marinos de la Tierra han desaparecido.
· Según algunas versiones, debemos mantenernos alerta cuando suceda la alineación de la Tierra, el Sol y Júpiter; porque la ignición de este último comenzará paulatinamente y esto afectará a la Tierra de forma muy evidente.
· Habrá mucha agua y mucho calor que derretirá los polos. Esto está siendo un hecho ya.
· Comenzarán los vientos muy fuertes.
· Los animales son los que antes lo sentirán y sabrán qué hacer.
· Las crisis y revoluciones que ha vivido la Tierra son insignificantes, comparando con lo que ya ha comenzado a producirse en este planeta.
 
Es muy importante la interiorización, la meditación, la invocación, la fe, la voluntad y todos los brillos del alma ante la maravilla, que solamente ha hecho un leve amago de manifestación. La mayoría vamos a tener el privilegio de ver maravillas a nuestro alrededor, porque no es una catástrofe, es una maravilla de transformación y evolución.
 
¿Acaso no ves que todo está en continuo cambio desde siempre? ¿De qué te sorprendes, pues? Tu cuerpo es perecedero, tu familia cambia, tu trabajo también, cambias de vivienda y también de pensar; todo muere alguna vez y nace muchas veces. La Ley Universal de la Impermanencia es la primera ley; todo cambia, así que no te aferres a nada porque si lo haces, sufrirás. Éste fue uno de los mensajes importantes de Krishna, Buda y Yhasua y expresa el brillo del desapego.
Ante ello, introdúcete dentro de ti mismo y escucha la canción de tu alma. Escucha la voz de tu sabiduría en lugar de la comodona voz de tu desesperación y el áspero grito de tu victimismo.
 
Lo más fácil es hacer oídos sordos y poner parches a los ojos.
Como dijo el maestro esenio Yhasua:
“El que tenga ojos que vea y el que tenga oídos que oiga.”
La autocomplacencia es una sutil larva, una verdadera enemiga; pues, incluso percatándonos de que nos ha pillado, seguimos sin hacer nada para remediarlo. No nos gusta que nos saquen de nuestro “huevo” acomodado, relleno de “gasas y almidones” y arremetemos contra todo aquello que, de alguna forma, desestabiliza o nos hace dudar de nuestra permanencia eterna en el estatus adquirido que yo llamo “globus amorfus”.
Con poca inteligencia que tengamos podemos comprobar que la Ley de la Impermanencia reina desde el menor de los átomos a la mayor de las galaxias.
Por lo tanto, tendremos que aprender a comprenderla y ser felices con ella.
 
El Cielo nos pide valor para que siga brillando de azul.
El Cielo nos empuja con amor para salir de los estados esclerosados, impidiendo así que degustemos el amargo acíbar del dolor.
El Cielo siempre nos anima a hacer lo que sentimos, pero a lo que no nos atrevemos.
 
¡Atrévete, practicante de Yoga!
A ser un artista, un héroe, un maestro de la vida, un médico del alma sin hospital ni título. Un ingeniero del prana, un piloto de la concordia y un constructor de la armonía.
Date permiso para cometer errores. Recuerda que la sabiduría es un gran edificio construido con ladrillos de errores cometidos. No permitas que los demás decidan y cometan errores por ti, esto es la cobardía. A los cobardes, el Cielo no les ayuda porque son los que permiten que la perversidad exista.
 
Soma