Carta de la Luna Llena

por Jun 11, 2025Carta

Yoga Esenio · Espíritu · Decreto de bendición

¡Paz y amor para ti, hermana, hermano!

La espiritualidad surge cuando comienzas a buscar a Dios,
          y… ¿cuándo buscas a Dios?
                  ¿Cuándo aparece esta necesidad?

· Cuando finalizan muchas cosas para ti.
· Cuando ya sabes todo lo que te puede aportar el mundo, tu objetivo ya no es el placer y no lo ansías. A lo que le dabas importancia, ya no la tiene.
· Cuando tu objetivo no es ganar dinero.
· Cuando no das prioridad a tus comodidades o preferencias.
· Cuando eres capaz de sonreír a tus obligaciones en lugar de ponerte serio y dramático ante ellas.
· Cuando sientes que tu primera obligación es amar a lo que hay más allá de las estrellas y a lo más profundo de tu corazón.
· Cuando no te dan risa los chistes ni te atraen los juegos, pero te estremeces de gozo ante unos ojos brillantes que te miran con ternura o te ríes a carcajadas cuando te descubres en un error.
· Cuando no hay anhelos sexuales insatisfechos.
· Cuando ya no te da miedo quedarte sin alumnos o sin trabajo.
· Cuando ya no quieres poder para obtener más placer, más reconocimiento o más control.

Entonces aparece la necesidad de Dios, entonces surge la sed de espíritu.
La necesidad del espíritu excluye los deseos, no pueden coexistir.

Por eso, Yhasua dijo: “O estás conmigo o estás contra Mí”.
La necesidad del espíritu te posee por completo, te embriaga; es una necesidad-gozo, es algo que florece dentro de ti, pero aparece cuando ya no miras al mundo-dinero, al mundo-sexo, al mundo-poder, al mundo-complacencia, al mundo-comodidad, al mundo-aire acondicionado, al mundo-gula, al mundo-mi-mío-conmigo…

Sólo entonces hablará Dios para ti.
Sólo entonces se despertará en ti la capacidad de escucharlo.

Busca tu guía, busca tu profesor, busca tu maestro, busca tu instructor: hay alguien en el mundo preparado especialmente, afín a tus demandas e idiosincrasia. Esto funciona así, siempre que hay una demanda o aspiración, hay algo en el mundo preparado para satisfacerla.

Si tú posees aspiración verdadera y sincera de conocimiento, en el mundo habrá alguien especial para ti que puede colmarte de sabiduría y el Cielo te lo enviará.
Recuerda la frase: “Cuando el discípulo está preparado, el maestro aparece”. Si tú
pides, siempre hay alguien que te puede dar.
Busca y encontrarás, esto es ley de vida.

Juguemos a subir a la cumbre por senderos distintos y de formas dispares, porque un
día alcanzaremos los dos la cumbre, uno antes, otro después o los dos a la vez, pero
cuando estemos arriba, nos reiremos y nos abrazaremos.

          Una de las cosas más despreciables es la crítica y la discusión. Yo te quiero, sé
          libre, busca tus afines para ayudaros mutuamente en la forma que habéis
          elegido para caminar juntos, pero no pretendas que alguien sea afín a ti a la
          fuerza. De esa forma, es todo más fácil y si nos vemos algún día nos
          sonreiremos con el corazón porque sabemos que nos queremos libres.
          Entonces, podremos darnos el parte de cómo nos va.

Mientras analizas, criticas o confrontas al otro, te estás perdiendo la intensidad y maravilla del mensaje de la vida para este instante. Normalmente criticamos a los demás lo que nosotros somos incapaces de realizar. Ya no es tiempo de mirarnos ni nuestro ombligo ni el del vecino, sino el corazón de quien nos creó; y amarnos todos, porque un pedacito de ese Gran Corazón está dentro de cada ser humano.

Te animo a que no leas estas cartas por curiosidad o lleno de dudas, léelas con espíritu de investigación y escuchando tu corazón. Prefiero trabajar con tres que hayan vencido sus dudas que con trescientos llenas de ellas.

También te animo a que no seas de esos que por no perderse nada, están en todos los sitios, lo que quiere decir que no están en ninguno, porque temen perderse algo o fracasar.

¿No comprendes que todos los senderos los ha trazado Dios
y que en cualquiera que recorras lo encontrarás?

Elige lo que quieras hacer en el mundo y cómo lo quieras hacer, y hazlo con alegría, entusiasmo, paciencia y sencillez.

¿O es que tienes miedo de aburrirte o de descubrirte o de encontrar tu soporífero vacío interno si profundizas en algún sendero?

· Leemos libros hasta saturar de información nuestros espléndidos “cogotes”, libros que mencionan muchas cosas pero que resuelven pocas.

· Nos “ego-biamos” por cosas y problemas que no merecen un ápice de atención y estamos desprovistos de inteligencia espiritual para disolverlas.

· La ansiedad es la reina en nuestros días porque nuestro hermano el desapego no existe en nuestro diccionario personal y tampoco sabemos su significado.

· El estrés convierte nuestro cuerpo en una fortaleza inexpugnable porque no hemos logrado enamorar al “in-trés”, no hemos integrado ni el “es-uno” ni el “es-dos”, y desconocemos por completo qué es el “es-cuatro”, que es nuestro objetivo como seres humanos.

          El “es-uno” = Dios
          El “es-dos” = El estado de Yoga, unión de cuerpo y alma
          El “es-trés” = El compañero opuesto del in-trés (la paz)
          El “es-cuatro” = El amor desinteresado
          El “es-cinco” = Mejor no te lo cuento

· Vivenciamos la depresión porque no nos hemos permitido la “expresión”. Pero si no
existe la expresión, surge la represión. Y es entonces cuando aparece la compresión.
Luego surge la supresión. La supresión no te dejará vivir la impresión.

Y desde ahí caes en la depresión.
Entonces se produce la incomprensión.
Y, por lo tanto, no alcanzarás la liberación.

Te preguntarás a veces ¿Quiénes somos?

Somos seres libres que celebramos la vida, cantamos, animamos, danzamos, reímos, lloramos, y encima, te cobramos por pasar unos días con nosotros. Así que te he sacado de dudas, mejor que no vengas, esto es como un juego de niños y además nada serio. No somos serios, porque creemos que la seriedad crea los conflictos, las guerras y las enfermedades. El Yoga no es nada serio, es lo más divertido del mundo porque es lo que más belleza, armonía, amor y gozo crea.

                Los yoguis y yoguinis somos los “payasos de Dios”, los saltimbanquis del Cielo y
                los malabaristas del amor en la Tierra; los juerguistas silenciosos y los juglares
                del espíritu, y encima, jugamos a ser terapeutas peregrinos del alma.

Sólo queremos encontrar a nuestros afines, sabemos que somos muchos pero no todos ni mucho menos.

Quiero acabar esta carta con planteamientos que un día nuestro Maestro Yhasua expuso para conseguir una vida armónica en la Tierra. En el encuentro estaban representantes budistas, mosaistas, hinduistas de Krishna, esenios, kobdas, etc. Todos ellos no sólo abrazaron el ideal de Yhasua sino que lo impulsaron en las diferentes escuelas y países.

Cuando haces el bien sin violencia has iniciado un sendero hacia la luz.

Cuando acompañas al que llora y te alegras con el que ríe, eres un Bhakti yogui-ni.

Cuando apaciguas el dolor de tu hermano con piedad y ternura, te conviertes en un reflejo del ángel tutelar.

Cuando anhelas, necesitas conocer, pero al tiempo descubres que quieres “ser” más que saber, entonces te has convertido en Gñana yogui-ni.

Cuando actúas con total intensidad pero sin expectativas personales, ofreciendo tu realización al Invisible, al Gran Profundo, sin enorgullecerte por el aparente éxito, ni deprimirte por el aparente fracaso, entonces te has convertido en un Karma yogui-ni.

He descubierto que no enseño nada a nadie, simplemente destapamos el potencial de cada uno, pero casi nadie hace uso de ese potencial. Somos ángeles, sí, pero en paro.

Quizás en el fondo, como siempre, cada uno mira por lo suyo, por “su” familia y por “sus” hijos. Quizás todavía no estamos preparados para crear un lugar de luz, amor y paz para la Tierra. Quizás vamos de místicos y como nadie se entera, damos el pego de que estamos muy conectados, pero a la hora de la verdad, estamos muy conectados, sí, pero a nuestra propia autocomplacencia y al temor de no ser reconocidos y aceptados.

En fin, que a veces se me pasan estas cosas por la cabeza, pero yo soy muy rebelde, tenaz, y atrevido. Aunque aparentemente no consiga nada, nadie me podrá decir que no lo he intentado durante toda mi vida con paciencia, entrega y tesón, con algunos aciertos y muchos errores. Seguiré incansablemente aspirando a crear un lugar donde la luz y el amor sean nuestro alimento.

Que todas las bendiciones de los guías del cielo y los maestros de la Tierra recaigan sobre ti y sobre toda tu familia genética y espiritual.

Decreto de bendición

                                                                                  Que tu gloria sea proclamada.
                                                                       Que la vida sea santificada.
                                                           Que los corazones sean transformados.
                                                Que tu paz reine sobre la Tierra.
                                      Que ningún ser padezca hambre de tu presencia.
                          Que todos los seres se perciban bellos y fuertes.
              Que los perversos se enamoren de la bondad.
  Que los ladrones sólo quieran robar una cosa, la ignorancia.
             Que los militares tengan que ver nacer, para que no puedan ver matar.
                         Que sólo queramos aspirar a la libertad cuando veamos que los demás
                         gozan de felicidad.
                                   Que sólo se puedan utilizar tres armas: el abrazo, la sonrisa y la
                                   escucha.
                                              Que los ricos sean más ricos, pero de generosidad y de
                                              compasión.
                                                         Que sólo queramos hacer el amor cuando estemos
                                                         saturados de él.
                                                                   Que aprendamos a sustituir el gobierno de
                                                                   la mayoría por el gobierno de la sabiduría.
                                                                              Que cada vez exista más pobreza,
                                                                              pero de egoísmo.
                                                                                          Que sólo se permita una
                                                                                          droga, la paz.

Que sólo exista un vicio, el entusiasmo.
Que sólo reconozcas una debilidad, la ternura.
Que sólo haya una ley, amar más.
Que sólo podamos condenar a ser más libres.
Que la canción más hermosa sea el silencio.

Soma