El poder de la Luna Nueva
Sutra
“¿Qué es un sendero espiritual?
La voz de tu cabeza, silénciala.
La riqueza que posees, regálala.
Las circuntancias de tu vida, afróntalas”
La Despedida del Alma
Yo Te entrego, amado Gran Profundo,
mi soledad, mi tristeza, mi dolor y mi amor.
Recibe, Amigo Invisible del inmenso azul,
mi ignorancia, mis errores y mi humilde servicio.
Acepta, amado Señor de lo infinito,
mi torpe pasión de crear un lugar de paz en la Tierra,
como la única ofrenda que Te puedo presentar,
a cambio de Tus dones a todos aquellos que amo y me aman,
y dales más oportunidades a los que me olvidan y te olvidan,
a los que me ignominian y Te ridiculizan.
¡Oh, Gran Profundo!, eres mi fuerza,
y también la roca firme donde se refugia mi soledad.
Eres el escudo protector de mi árido desamparo.
¡Oh, Atman, dulce Gran Profundo!
Te invoco, Te llamo y clamo Tu presencia a través de este cuerpo,
de este colectivo de almas sedientas de Ti
y a través de este dulce y humilde sendero.
Admite mi sadhana diaria golpeando tu puerta.
Acoge mi tembloroso abrazo,
para que mi cuerpo y mi mente no olviden
que un día nací de Ti.
Recoge esta invocación, como clamor permanente
de esta alma sedienta de Luz.
Yo se que un día llegaré a ti,
porque Tú no conoces las despedidas.
Soma
